Una vez en un reino muy lejano existía un rey que al ver como se comportaba su hijo quería darle una lección; el joven príncipe bebía en exceso, no respetaba a las personas, alardeaba de su posición, cuando algún tutor trataba de calmarlo les respondía que muy pronto llegaría a ser rey y entonces serían castigados. El rey no entendía como un joven que tiene lo que otros no tienen puede comportarse así , él nunca le dio un mal ejemplo. Ideó una forma de enseñarle como ser un hombre bueno y digno de su reino. Dos prisioneros muy pronto cumplirían su condena por buena conducta y entonces les concedería un deseo por su buena conducta, quería que el príncipe fuera testigo de ese acontecimiento. El primer prisionero, llamado "Ahab", era un hombre con expresión malhumorada, con actitud desafiante, pareciera que nunca en la vida había sonreído, se notaba el resentimiento y la agresividad en su rostro a primera vista. Lo habían detenido por robo y por golpear a las pers...
Un rincón de notas sobre filosofía, pensamientos y visión subjetiva de esta realidad que llamamos vida